Hoy voy a disertar sobre un tema que también levantará muchas ampollas entre creyentes y no creyente y es el controvertido tema de Dios. En esta sociedad occidental tan materializada y deshumanizada decir que eres creyente es arriesgarte a que te tomen por facha, fanático, desfasado, anticuado, vulgar y poco más que tonto. Dios casi ha desparecido de la vida de los hombres y mujeres que se consideran cultos, progresistas y modernos porque los postulados y dogmas de todo tipo de religiones están diseñados para mentes muy estrechas y ancladas en el pasado y hoy nos resulta muy difícil aceptar normas que antes se acataban plenamente.
Es muy difícil para las mentes occidentales aceptar el concepto de Dios que hay en el Antiguo Testamento pues es un dios vengativo, cruel, que exige sacrificar animales e incluso a personas, pues exigió a Abraham que sacrificase a su hijo, que castiga a pueblos enteros con terribles plagas o diluvios, que elige al pueblo de Israel como favorito. También es difícil de aceptar que la religión cristiana, por ejemplo, haya creado guerras como las Cruzadas, las guerras europeas contra los protestantes, la aniquilación de los cátaros, la persecución de las mujeres y hombres que tenían una mentalidad más abierta siendo juzgados por la Inquisición y quemados en plazas públicas, el abuso sexual de tantos y tanto niños inocentes que se entregaban dócilmente a sus cuidadores y maestro, la aniquilación de pueblos enteros como los indígenas americanos por no someterse al nuevo dios que llevaron los europeos. Analizando todos estos hechos friamente, creer en Dios es poco más que ser un sanguinario como él y a nuestras mentes más evolucionadas nos parece repulsivo amar ese Dios, porque es como amar a Hitler o Stalin. simplemente nos resulta inadmisible ese concepto.
La inmensa mayoría de personas hemos adoptado otro concepto de Dios más acorde con nuestro grado de evolución y así tenemos un concepto de Dios AMOR el cual es imposible castigar con el infierno eterno a sus hijos porque se hayan portado mal, ya que si yo que soy humana, infinitamente más pequeña que Dios, que mi grado de AMOR es infinitamente más pequeño que la capacidad de AMAR de Dios y soy incapaz de castigar a mi hijo eternamente, repudiándolo sin mi amor, pues veo su limitación y su incapacidad para actuar de otra manera, cuanto más nos amará Dios que es el AMOR mismo.
Hoy día con todos los avances en todos los aspectos creer en el Dios de las religiones, pues todas están cortadas por el mismo patrón, es completamente imposible y es por ello que la gente elige ser atea o agnóstica. Sin embargo, el hombre busca la trascendencia y necesita algo más grande que él para aferrarse porque vivir sin la trascendencia es vivir superficialmente y sin encontrarle el sentido a la existencia es imposible encontrar la paz interior.
La New Age está aportando actualmente lo que las religiones aportaron en el pasado y es por eso que está ganando tantos adeptos, pero estas tendencias también se dogmatizan y también se busca un Dios alternativo mas humano, pero también se corre el riesgo de caer en las imposiciones y normas que los "maestros, extraterrestes o guías espirituales" dictan para los seguidores fieles y cautos, pues mucha gente da por hecho, que por venir una voz, una imagen de otro lugar ésta tiene que ser buena y esto no siempre es así.
Creo firmemente que los seres humanos tenemos guardado en nuestra memoria ancestral y encriptado en los genes el miedo pavoroso a ese Dios de las religiones y en estos momentos estamos rebelándonos contra ese concepto bien, negando su existencia o bien abandonando las religiones establecidas y sustituyéndolas por gurús de la new age,
Sin embargo, sin solucionar el problema clave, que es el miedo pavoroso a Dios, tarde o temprano vamos a encontrarnos como al principio. Pues aunque creamos en un Dios AMOR cuando estemos delante de un infortunio de la vida, como la muerte o enfermedad de un ser muy querido, una ruina, un cataclismo, la guerra, el hambre, la sed, el frío..etc y tengamos necesidad de aclamar a Dios para encontrar alivio a tanto dolor nos será dificilísimo entregarnos dócilmente a su Voluntad, cuando en nuestra memoria ancestral hay programas de un dios perverso y malvado. Difícilmente podemos decir: "Hágase tu voluntad y no la mía".. Sin embargo, si hemos podido traspasar el miedo genético a ese Dios y hemos podido anclar en nuestro corazón la idea de un Dios AMOR, que ni juzga, ni condena, pues el AMOR es AMOR y siempre Ama y no perdona porque no necesita perdonar nada porque nada puede ofenderle, porque para su inmensidad nosotros los humanos somos como un niño de un año que hace una pequeña travesura. Como digo, si tenemos claro ese concepto y hemos traspasado el miedo a Dios, entonces será facilísimo entregarse a su voluntad y aceptar lo que sea que estemos viviendo como si lo hubiéramos elegido, porque de alguna manera lo hemos elegido. Lo increíble y maravilloso es que cuando hacemos esa entrega, desde esa confianza absoluta a ese Dios AMOR la magia aparece en la situación conflictiva produciéndose un auténtico milagro. Y no me creáis sin más, tratad de experimentarlo!