Hoy voy a explicar una parte de mi historia personal para poder entender como funciona este juego que es el vivir en el planeta tierra.
Mis bisabuelos maternos se arruinaron por el litigio sobre una linde de una finca. Siempre oí decir que nunca nos metiéramos en juicios porque los bisabuelos lo perdieron todo al vender las fincas y casas para pagar a los abogados. El pleito se quedó a medias porque se acabaron los recursos y solo pudieron salvar la casa que actualmente comparto con mi hermano.
Los bisabuelos tuvieron 6 hijas y un varón. Mama los Ángeles, que así nos dijeron que la llamaban los nietos, era una mujer que sabía hacer de todo: cosía desde trajes de boda a zapatos, gorros o guantes; bordaba ajuares para la virgen, o mozas casaderas. Hacía medicinas o todo tipo de embutidos y dulces. En definitiva era una mujer sabia y era reconocida por todo el pueblo que la buscaban para solucionar problemas de todo tipo.
Después de perderlo todo, menos la casa en el centro del pueblo donde vivían, todo el mundo hizo leña del árbol caído y hasta estudiantinas les sacaron ( canciones que se cantaban en carnaval).
Murió de un infarto cuando vió como los ajuares que había hecho para la iglesia eran profanados, junto con otros objetos sagrados, por un grupo de republicanos. Vio al sacerdote aparejado como una mula tirando de un carro que llevaba sus bordados y demás objetos sagados. Ella murió al día siguiente de ese paseo por las calles del pueblo.
Salvo la hija menor que había nacido cuando los otros eran grandes todos los demás tuvieron vidas desgraciadas por muertes de hijos o enfermedades.
Mi abuela, que era la tercera, perdió 3 hijos cuando eran pequeños y una hija a los 15 años. Mi madre tenía 12 años cuando murió su hermana mayor y mi abuela entró en depresión profunda. Tuvo que hacer de madre de sus dos hermanos pequeños pues mi abuela no podía hacerlo al enfermar. Mi tía tenía 8 años. El objetivo que la mantuvo en vida era conseguir que su madre fuera feliz y cuando creció fue ocuparse de llevarla al médico y darle las medicinas.
El pánico de mi tía era que alguna de sus hijas muriera al llegar a los 15 años y que mi abuelo tuviera que vivir de nuevo ese dolor tan grande. Mi abuela murió a los cuatro mese de haber nacido yo con la alegría de saber que su hija mayor tendría quien la cuidase cuando fuera mayor, pues en aquella época no había seguridad social ni pagas de vejez. Mi tía tuvo una hija 10 meses antes de haber muerto la abuela y al ponerla de pie para que empezara a caminar se dió cuenta que tenía problemas en la cadera y empezó un peregrinaje de médicos y hospitales que acabaron cuando le dieron el alta definitiva al cumplir 18 años. Había acabado el deambular por médicos y hospitales con su madre y lo reiniciaba con la hija. Pasó el tiempo y mi tía después tuvo dos hijos más. Justo cuando le dieron el alta de las piernas a una, la que seguía fue diagnosticada de un tumor en el cuello a los 15 años y mi tía vió como su mayor pesadilla se hacía realidad.
Es decir, mi tía grabó desde bien pequeña que su misión en la vida era llevar a médicos y cuidar de la salud de su madre y después de una hija y más tarde de otra hija. Es curioso como toda su vida se dedicó a salvar a sus seres queridos. Es demasiada casualidad y yo se que no existen las casualidades. Mi tía estaba ejecutando el programa de salvadora de su madre, y lo siguió, cuando ésta ya no estaba, con su hija que manifestó el problema al mes de morir la madre y lo continuó con la menor al poco tiempo de darle el alta a la anterior.
Por mi parte, yo había oído toda la vida la ruina de los bisabuelos y la recomendación de que nunca tuviéramos juicios.
Cuando estaba embarazada de mi hijo mi esposo decidió ser socio de una empresa de transporte aéreo y decidí apoyarle aunque yo no quería ser socia. La empresa se fue a la ruina dejándonos con muchos créditos bancarios sin pagar.
Me separé y viví sin poder tener ni una tarjeta de crédito pues estaba en el banco de datos de los morosos, pero tenía mucho éxito en mi trabajo y podía pagar todos mis gastos.
Me di cuenta que estaba viviendo la misma ruina de la bisabuela pero yo estaba tranquila, como si no fuera conmigo el desastre económico y hasta me hice cargo de una persona enferma mental en ese periodo de tiempo. No tenía miedo y confiaba que no me faltaría trabajo y así fue.
Más tarde decidí limpiar definitivamente el programa de escasez económica y pude comprar un local para montar un consultorio con un objetivo comercial. La verdad me fue muy bien porque enfrenté muchos desafíos y revisé todos los programas de pobreza. Hice constelaciones donde pude comprender la situación que tuvieron que vivir los bisabuelos y sus hijos, entre ellos mi abuela materna. Revisé mis creencias limitantes sobre el dinero que tenía incrustada en lo más recóndito de mí. Hice muchas sesiones de kinesiología para desbloquear la energía congelada en el pasado de los bisabuelos, abuelos y padres con respecto al dinero Pude sentir una infinita compasión por todos ellos y pude perdonarles de corazón.
Hoy mi hijo, que tiene 31 años, tiene resuelto el tema económico gracias a la sanación que he hecho del árbol familiar en lo tocante al dinero. Yo vivo al día con la tranquilidad absoluta de que Dios me provee todo lo necesario para vivir y hacer todo lo que me hace feliz sin pensar si tengo dinero o no.
El resumen de este artículo es mostrar como el dolor vivido por un ancestro continúa en el presente y sigue en el futuro si no se corta antes con la comprensión y el perdón desde el corazón de todo lo vivido por los ancestros. No es una maldición bíblica como algunas iglesias dicen. Es un recurso de la Divinidad para perdonar y amar de donde venimos: Sin honrar de donde venimos ( barrio, pueblo, ciudad, país, padres, abuelos, bisabuelo, tatata....rabuelos ) es decir, de quienes nos trajeron a la Vida, la Vida no puede irnos bien porque estamos deshonrando a la Vida.
Esto lo he visto repetirse en muchísimas sesiones con personas de todos los estratos sociales y en todos funciona de la misma manera. Para mí es muy esperanzador saber que se puede desbloquear los dolores de los árboles familiares y a ello dedico mi vida con todo el entusiasmo del que sabe que tiene una maravillosa herramienta para que las personas puedan vivir sus vidas libres del karma de los ancestros.